viernes, 15 de febrero de 2013

¿De verdad nuestros alumnos no tienen intereses?

 Mar
Se acercó y le susurró al oído que si tenía que perderse en el mar sería con ella.


Procedencia: Stars above you

Algún día lo haría, le dijo. 
Solo con ella y por ella.


     Hace semanas que quería escribir esta entrada (ya lo decía en la última), pero nunca tenía tiempo (afortunadamente aún me falta). Y quiere esta ser una entrada positiva, de reivindicación, de ver el vaso medio lleno y de buen rollo dedicada a aquellos docentes (creo que todos) que algún día salimos de nuestros centros con la moral baja. Resulta que oigo cientos de veces durante cada curso quejas sobre la falta de interés de nuestros estudiantes, sobre su falta de esfuerzo, sobre su pasotismo. Pero quizá sus verdaderos intereses estén más ocultos, quizá no los sepamos ver o quizá el sistema, incluso, hace se sientan como Fito. Sí, quizá una parte de nuestro jóvenes merezcan nuestros reproches pero, de vez en cuando, centremos la mirada en esa otra parte que merecen nuestros elogios, aunque sea minoría (que no lo sé).
     Me gustaría hacer una reivindicación de nuestros jóvenes con ejemplos palpables y, de paso, reivindicar también otra de las bondades de las nuevas tecnologías, que son un medio estupendo para hacer público lo que a veces nos cuesta dar a conocer en privado, para explotar un talento que, por diversas causas, no sale a la luz en nuestro entorno o, simplemente, para ser el altavoz de lo que llevamos dentro. Pues esto precisamente es lo han hecho un grupo significativo de alumnos (algunos ya exalumnos) de mi centro actual, el IES Menéndez Pidal de Avilés. Mi compañera Dinora, a través de su blog, ha ido recogiendo muchos de estos sitios de sus alumnos.
     A continuación, una muestra. Haciendo un recorrido por estos sitios, podemos visitar espacios intimistas en los que domina la reflexión personal literaria como Cande s. m. o Cucuruchos. El blog de Carla Abejón (Perdida entre zapatos y complementos), podría ser perfectamente un referente de la moda juvenil. Otros blogs incluyen creaciones artísticas propias como el espacio de Samuel Armas, estudiante de arte; la pasión de Rubén (alumno mío este año) es la historia y lo refleja en su blog In situ. Y aún hay más que podéis consultar en el blog de mi compi.
     Y aún hay más. En el poco tiempo que llevo en el centro, he tenido la suerte de descubrir la pasión bloggera de varias de mis alumnas de segundo y tercer curso. Y es que se ha puesto de moda la escritura de blog-novelas. La pasión por la lectura de obras de sus autores favoritos (Federico Moccia, Francisco de Paula, Albert Espinosa, Javier Ruescas, Stephanie Meyer...) ha despertado también su pasión por escribir. El blog de Aida, de 2º de ESO, ya cuenta con seis capítulos de su novela Empecemos con un para siempre; Sara, de 3º de ESO ha escrito ya ocho capítulos de Te necesito a mi lado y tiene incluso un tráiler oficial. Catherine se ha quedado con ganas de más en la historia de Bella y Edward y se ha propuesto escribir una continuación. Os invito a que paseéis por sus páginas.
     Por último, no quería pasar por alto dos blogs de dos artistas en ciernes que, aunque no son alumnos del centro, merecen ser destacados por jóvenes y por artistas. Un artista del cómic como Héler Hélas, y un sitio en el que la fotografía y la poesía son protagonistas, Stars above you (de aquí he tomado la imagen que encabeza este post). Merece mucho la pena pasearse por sus imágenes y la poesía que las acompaña.
     Todos ellos y seguro que muchos más son una brizna de fresco optimismo que refuerzan la confianza en mis alumnos en particular (aunque a veces me saquen de quicio) y de los jóvenes en general.


9 comentarios:

Toni Solano dijo...

Los jóvenes no leen, no escriben, no se interesan por nada, no les motiva ningún tema, no se implican con su realidad, no valoran lo que tienen... ¿no será que estamos viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?
Exhibes unas pequeñas muestras de lo que es una evidencia: ellos tienen su mundo y todavía no hemos conseguido que sus intereses y los nuestros confluyan en una vía, la de aprender juntos.
Un saludo.

Virginia dijo...

Claro que tienen intereses e inquietudes, lo que pasa es que nosotros los cortamos de raíz con nuestras apasionantes clases magistrales basadas en soltarles el rollo y que hagan los ejercicios de sintaxis del libro.

Cuando les propones actividades creativas, algunos de ellos realizan trabajos impresionantes. Otros, evidentemente, no hacen nada porque pasan de todo, pero siempre hay que pensar en los que tienen ganas y no en los que se quedan en el camino.

Como tú dices, yo tengo alumnos de todo tipo. Algunos me ponen de los nervios, otros no pegan ni golpe y no se interesan por nada, pero siempre hay unos cuantos trabajadores que responden siempre muy bien. Cuando salgo de clase cabreada, siempre pienso en estos últimos ya que ellos se merecen que les ofrezcamos lo mejor de nosotros mismos.

Perdona por el rollo, pero es que hoy he salido de clase de los nervios.

Buen fin de semana y un fuerte abrazo, Alberto.

MUNDOLIBROS dijo...

Yo creo que no debemos meter a todos los alumnos en el saco de la pasividad. Hay muchos alumnos que muestran interés y hacen trabajos muy buenos. Creo que también son importantes las actividades que se les propone porque cuando una actividad les gusta lo hacen fenomenal, claro si les mandamos trabajos rollos se aburren como ostras. El año pasado mis alumnos de 4º de ESO hicieron una representación teatral y les encantó a todos, se lo pasaron genial, e incluso los chicos pasivos hicieron una gran actuación.
Gracias Alberto por dar a conocer estos blogs de alumnos y por recordarnos que no sólo la apatía reina en los centros.
Rosa.

Evaristo Romaguera dijo...

Todavía impresionado por los resultados ayer de la propuesta #sanpiensamelamor, es el momento de comentar tu entrada. Pues claro que leen, claro que se motivan, claro que escriben, claro que se interesan. Con lo que seguro que no les podemos mover serán con libros de textos rancios y casposos, con actividades del siglo XIX, con lecturas obligatorias, con prohibiciones dictatoriales absurdas,....
Afortunadamente también comparto mi trabajo cada día en el aula con chicos, y sobre todo chicas, que leen, que escriben blogs, que sueñan, que piensan, que crean....
La pasividad y el desinterés los generamos nosotros y esos sobrecargados y absurdos currículums.
Un saludo. Espero que sigamos compartiendo vasos medio llenos.

mjchorda dijo...

Muy bueno el post Alberto y muy cierto. Cualquier profe que se moleste en hablar con sus alumnos o simplemente pasee un poco por la clase, se puede dar cuenta de todo lo que comentas y muestras, otra cosa es que nos molestemos en incluir esas inquietudes en nuestra labor docente. Esta más que comprobado que cuando lo hacemos es un éxito.

Alberto G. (@albertogp123) dijo...

Toni: deberíamos cortar de raíz los currículos con estos contenidos repetitivos y alejados de la realidad de nuestros jóvenes. Para mí, por lo menos, es un ejercicio de equilibrio enseñar ciertos contenidos, siempre buscando la fórmula para conectar, en la medida de lo posible, con mis alumnos. A veces lo consigo y otras fracaso estrepitosamente.
Virginia: por supuesto que hay que pensar en los buenos alumnos y hacer todo lo posible por enganchar a los menos interesados. De todas formas, a mí me sigue frustrando perder a algunos por el camino.
Rosa: esas experiencias son la que hacen que un profesor se sienta orgulloso. Que todos se impliquen en mayor o menor medida es fantástico.
Muchas gracias por pasaros y animar el debate.

Alberto G. (@albertogp123) dijo...

Evaristo: estoy de acuerdo. Esos libros de texto y esos currículos no se ajustan a la realidad de nuestros alumnos, están totalmente obsoletos. Y, aunque cambiemos metodologías, temporalizaciones, hagamos cosas "extra", estamos atados (demasiado) por programaciones de las que hay que rendir cuentas. Una pena
María José: seguro que todos los centros nos encontramos a alumnos con inquietudes. A mí me ha llamad la atención que en este centro relativamente pequeño y con un nivel de absentismo elevado haya tantos alumnos y alumnas con blogs, aficiones, que escriban...
Gracias a los dos y un abrazo

Esther dijo...

Muchas veces son los mismos alumnos los que se acomodan al libro y no arriesgan con actividades más creativas. En cierto modo, les da seguridad. Pero en nuestra asignatura tenemos la oportunidad de permitir que exploren su lado más creativo y hay que favorecerlo siempre que el programa nos deje. No es fácil dejar de lado contenidos oficiales y llegar a todo es misión imposible, así que hay que hacer malabares.
En Sapere aude! encontrarás un pequeño regalo como reconocimiento a tus dosis de entusiasmo y la calidad de tu trabajo. Un saludo.

Lu dijo...

Muchas veces el desconocimiento del potencial de nuestros alumnos nos impide conocer mejor sus intereses. Me gusta tu reflexión, porque además de lo que ya se ha dicho sobre los libros de texto y las propuestas anacrónicas, plantea la necesidad de acercarnos a los alumnos más allá de lo estrictamente académico para conocer mejor sus filias (y fobias).

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